Redefinición del spam
Los últimos diez o doce mails que recibí incluyen a un tipo autochupándose el pito, dos señoritas niponas jugando con sus culos y con una manguera, un señor que sufre de enanismo y que igual se aparea con una afroamericana de tamaño descomunal e ídem tetas, un galpón repleto de chinos en pareja que cogen al unísono, una señorita de dudosa reputación que se introduce un celular por ahí, etc, etc.
Si no redefinimos urgente el concepto de spam, voy a tener que ponerme a dieta, porque les juro que ver esas cosas a la mañana me están haciendo mucho, pero mucho mal.

